La magia del interés compuesto

«Mi riqueza es gracias a: vivir en América, tener algunos genes afortunados y la magia del interés compuesto» – Warren Buffet 

Una de las herramientas más poderosas, sino es que la más poderosa, es la del interés compuesto para la generación de riqueza. Sin embargo, no todo mundo la utiliza por desconocimiento o lo complejo que puede ser cuando se explica.  

La forma más sencilla de explicarla y compararla con distintos términos que hemos encontrado es la siguiente: imaginemos que tenemos 3 semillas para plantar un árbol de aguacates.  

  • La primer semilla la sembramos en un lugar seguro donde sabemos que se dará el árbol de aguacate en determinado tiempo. Al fin y al cabo, el árbol creció en ese tiempo pero desafortunadamente no dio frutos, simplemente creció. A esto le llamamos «ahorro«.  
  • La segunda semilla la sembramos en un lugar más arriesgado, donde sabemos que las condiciones son idóneas pero puede haber factores que la ponen en riesgo. Sin embargo, después de cierto tiempo el árbol creció y si dio frutos. A esto le llamamos «interés simple«.  
  • La tercer semilla la sembramos en el mismo lugar arriesgado; sin embargo, regresamos al siguiente mes y sembramos otra semilla, y el siguiente mes otra y así sucesivamente hasta que se cumple el tiempo. Entonces, ¿Qué tenemos? Un bosque lleno de árboles de aguacates. A esto le llamamos «interés compuesto«. 

Al utilizar el interés compuesto en las inversiones, nuestra riqueza se genera a lo largo de un tiempo determinado siempre y cuando estemos sembrando periódicamente esa semilla y de manera constante.