En inversiones, el que no apalanca, no avanza.

«La deuda buena es un instrumento poderoso, pero la deuda mala puede matarte» – Robert Kiyosaki 

Desafortunadamente desde muy pequeños somos educados a que el tener deudas es algo muy malo, pero rara vez nos explican que podemos tener deudas para generar un bien mayor para nosotros mismos o la sociedad.  

En el mundo financiero, a la deuda buena se le conoce como apalancamiento financiero y muy pocas veces es utilizado para generar riqueza; en la mayoría de las ocasiones se utiliza para comprar pasivos (instrumentos que solamente sacan dinero de nuestros bolsillos) para comprar casa (donde vivimos), automóviles y cualquier otro lujo que queramos (viajes, ropa, etc…).  

Pero que pasa si utilizamos la deuda buena de otra manera: 

  • Compramos una propiedad para renta con el enganche mínimo necesario y el resto con un crédito hipotecario (a la tasa de interés más baja posible).  
  • Aseguramos que la renta que recibiremos mensualmente sea mayor a la mensualidad del crédito que tenemos que pagar.  
  • En este caso tendríamos un flujo positivo, aunque sea pequeño; pero al fin y al cabo no importa, porque después de cierto tiempo el crédito o préstamo quedaría liquidado y nuestro activo seguiría generando la renta ahora si ya integra.  

La utilización de deuda buena es utilizada en muy raras ocasiones y le tenemos un temor terrible, ¿pero porqué no tenemos temor cuando utilizamos la deuda para adquirir pasivos?