El gran dilema: ¿Ganancias de capital o flujo de efectivo? 

«El mayor enemigo de un buen plan es el sueño de un plan perfecto. No abandones el buen plan.» – John. C. Bugle 

En la actualidad, mucha gente cree que la estrategia más rentable es invertir en activos comprándolos barato, ya sea en acciones o inmuebles, y después de determinado tiempo venderlo caro para obtener un rendimiento mayor.  

Existe una creencia que el obtener activos para tener rentas o dividendos, se tiene que invertir una gran cantidad de dinero para tener flujos aceptables.  

La realidad es que la mejor estrategia es la combinación de activos que generen ganancias de capital, y después de un tiempo invertir en activos que entreguen flujo de efectivo

En pocas palabras, empezar a hacer una bola de nieve e irle desprendiendo pedazos para sembrar pinos que estén dando piñas constantemente.  

En un ejercicio que realizamos dentro de la plataforma de FINDIS, nos dimos cuenta que una persona con ingresos fijos y dedicando cierto porcentaje a inversión, podía obtener su control financiero en 13 años. El objetivo era invertir 4 años en activos que generan ganancias de capital y después invertir en un activo que comience a dar flujo de efectivo (esto claro desprendiendo sólo un monto de la ganancia de capital). Después de 4 o 5 años invirtiendo en ganancias de capital, se vuelve a invertir en otro activo que genere flujo de efectivo. Siguiendo este ritmo, para el 13avo año se invierte en el tercer activo de flujo de efectivo que cubre completamente los gastos y así se obtiene el control financiero.  

Es por ello, que los activos de ganancias de capital y los activos de flujo de efectivo generan valor de diferentes formas y tienen diferentes ventajas. El objetivo es saber elegir el camino y adoptar las prácticas adecuadas para determinar el éxito del inversionista para su control financiero.  

Es por ello, que un bien raíz, a pesar de que es un bien tangible, tiene que llevar un proceso de análisis fundamental, análisis técnico, estrategia, gestión monetaria así como respaldo y/o garantía para poder adecuadamente la inversión como activo financiero.