Dime en que gastaste y te diré quién eres…

 «Un centavo ahorrado es un centavo ganado» –  Benjamin Franklin 

¿Apoco no se siente muy bien el de vez en cuando decir “para esto trabajo” e inmediatamente después darte un lujito que habías querido darte desde hace tiempo, pero siempre terminaba saliendo un gasto “más importante” que te alejaba de lo que realmente querías comprar?

Creo que a cualquiera de nosotros que no sea hijo de Carlos Slim o que aún no pertenecemos a ese 3% de ricos en el mundo nos ha pasado. 

Pero también ¿Has notado que después de comprar ese gusto y disfrutarlo un poco, la felicidad que daba parece superficial? te das cuenta que quieres algo nuevo, pero de nuevo estas de regreso en ciclo donde sale algo más importante que comprar antes de darte ese gusto. 

Y ¿Cómo podemos evitar tener esa sensación y seguir siendo responsable en el proceso? Vamos recordando la regla del 10-10, ósea un 10% de tus ingresos destinado a inversiones, y el otro 10 a entrenamiento/gustos, esto te ayudara a sanar esa sensación de que había algo más importante que comprar, y esto no te ayudara por el hecho de que el estar invirtiendo te libre de todo pecado económico, sino porque gran parte de tener esa sensación de que hay algo más importante que comprar antes que tu gustito, es porque inconscientemente tienes miedo de que si un día tu economía no va tan bien, vas a reclamar a tu yo del pasado los gastos innecesarios que te ayudarían a tener un mejor presente, sin embargo, al invertir, esto es totalmente irrelevante, porque sabes que de una forma u otra tus inversiones ayudaran a no llegar a ese punto donde tengas que arrepentirte de malas decisiones económicas, tu colchón de dinero estará ahí para ayudarte, así que si en un futuro las cosas no van tan bien, será por otras circunstancias, pero no tendremos la carga de reclamarnos las malas decisiones del pasado… 

Que tengas un excelente día y un brillante futuro patrocinado por tu regla del 10-10 del presente.